miércoles, 20 de febrero de 2013

Por sus Frutos se Conoce el Árbol Malo

(Breve análisis del catolicismo)



Las personas que se dicen ser creyentes y profesan la religión católica predican un falso evangelio y los fieles a dicha comunidad rara vez ponen en práctica lo que se les predica en sus templos. Esto es lo que nos quiere enseñar nuestro Señor Jesucristo en el libro de Mateo 7:15-20, “Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces, por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? así todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis”. 

Claramente Jesús por medio de su palabra exhorta a todos aquellos que están yendo por un falso camino, un camino que no conduce a la verdad. Ejemplo de lo anterior podemos ver en las personas que asisten todos los domingos a la llamada “Misa”, se reúnen en un templo construido principalmente con los diezmos que se dan al momento de que algún colaborador de dicha religión pasa con una charola persona por persona, algunos dan poco por codicia y otros dan mucho por que creen que así se están ganando un lugar en el cielo, pero nada que tenga que ver con dinero agrada a Dios, aun así, los fieles al catolicismo concientes de que “el vaticano” es uno de los países mas ricos del mundo, no se ponen a pensar que hay gente muriendo de hambre y de frío, no ponen atención en que su dirigente “el papa” está rodeado de riquezas, que viaja en avión por todo el mundo para que ciegamente sea alabado por todos aquellos que viven tristemente engañados. Preguntémonos si algún día Jesús gozó de lujos o si utilizaba algún transporte para predicar la verdad en aquel tiempo. Él vino a este mundo como Hombre con la misma necesidad y sentir de un ser humano (hambre, frío, cansancio, sueño, miedo o sed). “Sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres” (Filipenses 2:7) para demostrar que es posible vivir en santidad, agradando a Dios Padre, sin necesidad de lujos, riquezas y placeres vanagloriosos. 

Imágenes e idolatría 

Nos damos cuenta del tipo de vida que llevan los católicos simplemente observando sus acciones, es decir, toda la semana pasan pecando de muchas maneras: adulteran, agreden al prójimo, codician, roban, mienten, matan y utilizan en todo momento el nombre de Dios en vano; pero cuando llega el domingo van a misa para aliviar un poco el remordimiento que está en sus conciencias, ellos piensan que rezando e inclinándose ante imágenes encontraran perdón. “No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinaras a ellas, ni las honrarás, porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celosos, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen”. (Éxodo 20:3-5) 

Con respecto al tema de las imágenes e idolatría Marco Minucio Félix escribió: "¡Cuántas cosas, en cambio, los animales mudos aprecian instintivamente de sus dioses! Los ratones, las golondrinas, los milanos saben y se dan cuenta de que son insensibles: los pisotean, se sientan sobre ellos y, si no se les echa, hacen el nido en la boca misma de su dios; las arañas les envuelven el rostro con su tela y cuelgan sus hilos de su misma cabeza. Ustedes los lavan, limpian, frotan, y protegen y temen a aquellos que ustedes mismos fabrican, sin que ninguno de ustedes piense que debe antes conocer a Dios que darle culto, ya que todos se apresuran a obedecer irreflexivamente a sus antepasados, prefiriendo adherirse al error ajeno que fiarse de sí mismos, porque nada saben de aquello que temen. Así es como en el oro y en la plata se ha consagrado la avaricia, así es como ha quedado acreditada la hermosura de estatuas sin vida, así es como ha nacido la superstición romana”. Marco Minucio Félix (200 d.C.) 

¿Verdad o Falsa doctrina? 

Preguntémonos: ¿Los ídolos a los que de rinde culto quieren que sepas la verdad? Y si es así ¿Dónde está escrito?, ¿Qué enseñan las imágenes? 

Si las personas tomaran un tiempo para sentarse y analizar la escritura, se darían cuenta de que están viviendo continuamente en ofensa a Dios; Comprenderían por ejemplo que en ningún lugar del evangelio Jesús enseña rezos, él puso la muestra a sus discípulos con una oración a Dios Padre, pero los católicos transformaron esa oración en rezo y la llamaron “El Padre Nuestro”. También podrían darse cuenta de que la niñez no viene a este mundo con lo que ellos llaman “el pecado original” y que por esta razón los hijos de fieles a esta iglesia son bautizados días después de nacer, sin que las criaturas estén conscientes aún de lo que es el bien y el mal, en la Palabra verdadera claramente se explica el significado que Dios le da a los niños: “Traían a él los niños para que los tocase, lo cual viendo los discípulos, les reprendieron. Mas Jesús, llamándolos, dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se los impidáis, porque de ellos es el Reino de Dios”. (Lucas 18:15-16) ¿Cómo podría un niño recién nacido que es creación de Dios tener pecado alguno en si? El ritual católico del bautismo es totalmente contradictorio a la palabra del Creador. 

¿Creo en un sólo Dios todo poderoso? 

En la escritura está claramente explicado que hay un sólo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo Hombre, (1 Timoteo 2:5), el cual quiere que todos sean salvos y estén libres de pecado, para que en el día de su encuentro seamos hallados dignos de él; Pero por ignorar esto, la gente reza a imágenes, se inclina ante ellas, se encomiendan a la virgen, a los santos y dan gracias a ellos por cosas que pidieron y se les cumplieron, pero quien ha visto por nosotros siempre a sido el único Dios verdadero, hasta ese grado llega su misericordia. Por ejemplo: Los católicos rezan “el credo” y la primera frase dice “creo en un solo Dios todo poderoso”, pero reflexionemos acerca de si realmente creen en un solo Dios todo poderoso, cuando se inclinan ante la virgen, los santos e imágenes. Muchos creen que María, por haber sido quien dio a luz al Dios hecho hombre, tiene el poder de hacer milagros, te invito a que revises la Biblia para ver si María hizo algún milagro en su vida y de paso revises cómo se dirigía Jesús a quien fue su madre en este mundo. (Mateo 12:46-50). 

¿Vamos a misa a recibir la bendición de Dios? 

No es necesario asistir a un templo a recibir la bendición de Dios, él está en todas partes y mediante su hijo nos ha dicho que no sólo debemos aceptarlo en nuestros corazones, sino que tenemos que vivir a diario para servirle, agradarle y poner en práctica sus enseñanzas, “¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?” (1 Corintios 3:16) 

Hoy me di cuenta de la verdad y quiero cambiar mi vida para bien, servir a Dios y a los demás 

Muchas excusas pondrán los que no quieren oír, pero dentro de sus conciencias saben que la vida que llevan no es la correcta, y aún así todos seremos juzgados, quienes caminen con Dios y quienes no caminen con él, quien sepa de su palabra y quien no, todos estaremos en su presencia el día del juicio final “allí será el lloro y el crujir de dientes”. (Mateo 8:12 b) 

Por último se cita el pensamiento de los cristianos primitivos con relación a lo expuesto en este artículo y un versículo de la escritura que deja claro lo que pasará al final de los tiempos: 

”Y como entonces los injustos, idólatras y fornicarios perdieron la vida, así también ahora el Señor predicó que enviará a los tales al fuego eterno”. Ireneo (180 d.C.) 

“Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idolatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda”. (Apocalipsis 21:8) 

Aún es tiempo de cambiar tu vida y hacerte a la verdad, quita ya la venda de los ojos, “deja la ignorancia para los que no quieren obedecer”.


"La verdad los hará libres" (Juan 8:31-36)

Escrito por Pedro Santos