jueves, 15 de agosto de 2013

Decirse ser cristiano no es lo mismo a serlo


“Deseo no sólo ser llamado cristiano; deseo ser cristiano de verdad” (Ignacio 105 d. C.)

Que fácil es decirse ser cristiano, leer la Palabra de Dios, tomar algunos versículos de la misma y plasmarlos en las tecnologías de comunicación digital a través de Internet (por ejemplo el facebook), esperando después de un rato que al volver a iniciar sesión ya hayan dado clic en “me gusta” los demás contactos. Que fácil es añadir publicaciones en contra de las sectas religiosas, refutando sus falsas enseñanzas que a la vista de cualquier persona son evidentes, con la única intención de que mis conocidos en la red pongan comentarios en dicha publicación tales como: Amén, de acuerdo, buena observación, o que simplemente apoyen lo anunciado con otros versículos bíblicos; en contraste, si alguien no está de acuerdo y escribe algo en contra, viene una guerra teológica de versículo tras versículo para apoyar opiniones propias acerca del significado de las enseñanzas de Cristo, ¡que cómodo!... Pero de eso no se trata el ser cristiano.

Antes pensemos bien en lo siguiente: ¿Estamos viviendo lo que compartimos de la Palabra de Dios en las redes sociales? ¿Aportamos algo bueno al publicar en las redes sociales (todo el tiempo) el error en el que viven miles de personas que han sido engañadas y mal enseñadas por “lobos rapases”?, ¿Es edificante estar señalando en lo que los demás están mal sin autoanalizarse a uno mismo primeramente (viendo en todo momento la paja en el ojo del prójimo)?

Ser cristianos no es estar todo el tiempo ante un monitor mal gastando las enseñanzas de Cristo, aprovechando cualquier momento para criticar a los que “están mal” según nuestro punto de vista. La Palabra de Dios dice en Colosenses 4:5 “Andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo”, es decir, aprovechando bien el tiempo siendo albor para los que han sido engañados y van por un camino extraviado. Ser cristiano es autoanalizarse a diario para saber si realmente estamos viviendo conforme a la Voluntad del Señor, esforzarse cada día a avanzar contra la corriente de este sistema opresor, tener AMOR por las almas que están desviadas del camino de la verdad, orar por ellos, salir a la calle y ser luz para los que van por el mal camino (sean creyentes o no), a través del ejemplo, demostrando con la práctica, siendo testimonio de que se puede vivir literalmente la “Perla de gran precio” (que son las enseñanzas de Jesús), y si es necesario hablar “Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes( Efesios 4:29) Ciertamente lo anterior no se logrará estando la mayor parte del tiempo (libre de responsabilidades) frente al monitor, publicando y esperando:

·         un “me gusta” que me haga sentir bien.
·         un comentario en acuerdo que haga pensar que “todos están a mi favor”.
·         un comentario en oposición para lo cual ya tengo un arsenal de versículos preparados para lanzar a quien no esté de acuerdo con mi publicación.
·         e incluso esperando que nadie conteste para vanagloriarme y decir que “soy tan sabio que nadie me puede contestar” ¡que equivocación!

Con respecto a esto, un cristiano llamado Taciano en el año 160 d.C expuso lo siguiente: “Entre nosotros no hay deseos de vanagloria, ni seguimos variedad de opiniones. Pues, habiendo renunciado lo popular y terrenal por obedecer los mandamientos de Dios y seguir la ley del Padre de la inmortalidad, rechazamos todo aquello que descansa sobre la base de opiniones humanas… Pues las cosas que vienen de Dios sobrepasan en valor a los premios de este mundo”.

Dios ha permitido el acceso a la herramienta del Internet y es una bendición comunicarse con otros hermanos en la Fe que están en distintas partes del mundo, y con nuestros familiares cuando tienen alguna necesidad. Los primeros cristianos se comunicaban a través cartas para animarse y también en amor “amonestarse” exhortándose entre sí para beneficio de la iglesia,  eso sí que era edificante. “Los cristianos eran todos humildes en el ánimo y libres de arrogancia, mostrando sumisión en vez de reclamarla, más contentos de dar que de recibir” (Clemente de Roma 30 – 100 d.C), y si eran agraviados por alguien más según Atenágoras - 175 d.C exhortaban a esa persona, tratando de hacérselo amigo, poniendo empeño en hacer bien a sus enemigos, eran mansos y modestos.

 En estos tiempos donde hay tanta necesidad de verdad, en el cual hay que cavar profundo para establecer un buen fundamento sobre la roca y de esa manera dar buen testimonio a los que no han creído sinceramente, las redes sociales deben ser utilizadas con el mismo objetivo y visión de la primera iglesia, “estar en comunión los unos con los otros”. Es triste ver que al igual que la corriente de este sistema (amante del pensamiento humano y mundano encaminado a la vanagloria) los que se dicen ser cristianos utilizan las redes sociales sin provecho alguno, siempre estando al pendiente de los que hacen los demás y al momento de detectar algún error, viene el ataque, hablando jactanciosamente y con presunción de que se sabe mucho acerca de la Biblia. Contrario a esto, el Apóstol Pablo continúa diciendo en el versículo 6 de la misma carta a los Colosenses “Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno”.

Dios ha revelado su Palabra a pequeñitos, no a los que tienen mucho conocimiento o tanta teoría en la mente que no la llevan a la práctica. Él tiene escondidas estas cosas de los sabios y entendidos. (Lucas 10:21) Así que los que se la pasan citando versículo tras versículo de una u otra versión de la Biblia tratando de explicar su propia interpretación de las enseñanzas plasmadas en distintos pasajes, sin antes vivir dichas enseñanzas, simplemente están envanecidos, hinchados de conocimiento, inflamados en orgullo, nada saben con respecto a la verdad porque su entendimiento se ha corrompido y por eso en su delirio contienden con otros (Timoteo 6:3-5) porque quieren tener siempre la razón; pero lo que no saben es que han sido privados del verdadero conocimiento de Dios debido a que han buscado obtener dicho conocimiento a través de la teoría y no por medio de la práctica. Claes de Praet lo mencionó de la siguiente manera en el año 1556: “Me parece que ustedes pertenecen a aquellos de quienes Pablo habla, porque sus insensateces no se quedan ocultas. Ustedes se sientan y escarnecen y malgastan el tiempo, y demuestran con claridad que son hombres de mentes corrompidas, siempre aprendiendo y nunca capaces de llegar al conocimiento de la verdad” (Escrito en Cadenas, fragmento de carta)

 “Qué fácil es evidenciar lo que es obvio” es decir, que muchos han sido mal enseñados y por eso viven distorsionando las enseñanzas de Jesús sacando de contexto los versículos bíblicos. Que fácil es mostrar el error; Menno Simons escribió: “pero no es tan fácil amar a nuestros enemigos, y hacer bien a los que nos aborrecen, no es tan fácil crucificar nuestra carne malvada con sus deseos impuros, para triunfar sobre el orgullo y codicia. Nosotros debemos amar a Dios con todo nuestro corazón y en todo nos gobierne por Su Santa Voluntad, lo cual quiere decir que debemos servir a nuestros vecinos con posesiones, casas, graneros, con consejos y aun con nuestra sangre si fuera necesario, para confesar a Cristo ante señores y príncipes, en prisión y cadenas, por palabras y hechos hasta la muerte. Esto es lo que un cristiano debe hacer.”  Y no sólo estar al tanto de lo que los demás hacen mal, para arrojarles un montón de argumentos teórico faltos de amor; esto jamás ayudará a ganar almas, esa no fue la manera en la que Jesús señaló los errores de los demás, Él lo hizo con sabias explicaciones y sobre todo con el ejemplo, Él fue luz. No hablamos de un “Jesús tierno”, no se mal entienda lo expresado aquí, hubo momentos en los que Él se enojó visiblemente (Marcos 3:05, Marcos 8:12, Juan 11:38) Sus discursos eran duros (Marcos 7:27, Mateo 23, Lucas 11:39-52) también les dijo a Sus seguidores que si no aborrecían a padre, madre, esposa e hijos y aun a sí mismos, no podían ser Sus discípulos (Lucas 14:26) y no olvidemos la manera en la que echó a los mercaderes del templo (Mateo 21, Marcos 11, Lucas 19 y Juan 2). No amado lector, no hablamos de un Jesús tierno; sin embargo y a pesar de estos ejemplos de la Escritura, es indudable que Cristo tenía la mirada bien puesta en las cosas de Dios y no en las cosas de este mundo (ver en Mateo 16:23 donde Jesús reprende a Pedro,) Jamás le faltó amor para con la humanidad, y es por eso que “todos daban buen testimonio de él, y estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca (Lucas 4:22) el mismo Señor Jesús dijo a los que vivían en tinieblas y no creyeron en Su Palabra: “porque no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo”. (Juan 12:47)
Les animo a que verdaderamente practiquen las enseñanzas de Jesús, y sean dignos de llamarse cristianos, esto es seguir a Cristo, quien como bien sabemos no vino a conformarse a las cosas de este siglo corrupto (Romanos 12:2). Doy tantas gracias a Dios de que he conocido a “verdaderos hermanos” que “sinceramente” siguen a Jesús, el único Maestro del que debemos aprender a ser mansos y humildes de corazón (Mateo 11:29)…… buen ejemplo de vida es el que dan esos hermanos, practicando en la cotidianeidad las sencillas enseñanzas del Señor y no sólo publicándolas en redes sociales. Porque “Decirse ser cristiano” (saber, conocimiento, teoría) no es lo mismo a “ser un cristiano” (vida, praxis, ejemplo)…

Mas no le recibieron, porque su aspecto era como de ir a Jerusalén. Viendo esto sus discípulos Jacobo y Juan, dijeron: Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo, como hizo Elías, y los consuma? Entonces volviéndose él, los reprendió, diciendo: Vosotros no sabéis de qué espíritu sois; porque el Hijo del Hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas. Y se fueron a otra aldea”. (Lucas 9:53-56)

Por  Pedro Santos