lunes, 15 de julio de 2013

¿Adulterada por los traductores?

¿Recibes la palabra de Dios? Quiero decir, ¿Realmente la recibes a través de ponerla en práctica? ¿O has leído en alguna parte que nuestras Biblias han sido verdaderamente adulteradas por sus traductores, y que las cosas que están escritas allí realmente no SIGNIFICAN lo que significan? 


Yo uso un Nuevo testamento Amplificado, y mi esposa me ayuda con su conocimiento de griego de su escuela preparatoria (en casa). Sabemos lo suficiente de griego como para saber que nuestras Biblias en inglés no están tan alteradas como se dice. Y además tenemos unas traducciones en español que también revisamos.

Todo se resume a esto: Dios revela su Palabra a bebés, no a estudiantes de seminario. Él tiene escondidas estas cosas de los sabios y entendidos. Él no ha estado escondiendo de los pequeñitos lo que Su Palabra verdaderamente dice, por todos estos años. Me beneficio mucho de lo que dice el griego, y también de cómo otras traducciones vierten las palabras. Pero también puedes usar estas herramientas para borrar lo que la Escritura dice, si realmente necesitas hacerlo. 

Recientemente uno de mis hermanos predicó un mensaje acerca de “Buscar una evasiva.” Si no quieres verdaderamente seguir a Cristo y tomar esa cruz pesada como: 

· “vive soltero toda tu vida, porque te has separado o divorciado y no puedes volver con tu VERDADERO CÓNYUGE,” o 

· “cubre tu cabeza y vístete de acuerdo con la Biblia, si eres mujer,” o

· Verdaderamente pon la otra mejilla y ama a tus enemigos, 

· No ir a la guerra… etc., etc. 

Si no quieres tomar tu cruz, vas a encontrar una salida. Parece que Dios ha dejado evasivas y excusas allí para que puedas sólo encontrarla E IRTE. Si quieres divorciarte y volverte a casar, vas a agarrarte de dos versículos en Mateo, aunque el resto del Nuevo Testamento PROHÍBE el divorcio y las segunda nupcias para los que aman a Cristo. Y si no te gusta el velo, te vas a agarrar desesperadamente del versículo 15 o 16 de 1a Corintios 11, o irás al argumento cultural, aunque los 14 versículos que están antes son tan CLAROS como el agua. 

O si quieres ir a la guerra o tener una pistola en tu mano, te vas a agarrar desesperadamente del versículo “Venda su capa y compre una [espada],” O “si supiese el padre de familia a qué hora el ladrón habrá de venir, velaría ciertamente, y no dejaría minar su casa,” cuando el resto de sus enseñanzas son tan claras como pueden serlo. “AMAD A VUESTROS ENEMIGOS,” “HACED BIEN ALOS QUE OS ABORRECEN,” “MÍA ES LA VENGANZA.” 

O tal vez quieres adherirte a tu don de lenguas de jerigonza (palabras sin sentido) o de sanidad o de profecía que recibiste mientras que todavía estabas en desobediencia a una o más de estas demandas de Jesús. O todavía practicas tu “don” aunque no es un idioma verdadero, o causa confusión en la iglesia, o desobedece algo más en 1a Corintios 14, donde Pablo dice que son “mandamientos del Señor.” O tal vez eres una mujer y nada más no te puedes quedar callada en la reunión, o piensas que Dios te llamó en particular a enseñar, o a usurpar la autoridad sobre el varón, y no estar en sujeción. Pero cualquiera que sea tu “don,” lo justificas con el versículo “Y estas señales seguirán a los que creen.”

Ahora bien, debí haber mencionado esto antes que todo- la salvación. Jesús enseña que si guardamos sus mandamientos: seremos sus amigos, lo amamos, y somos salvos. Pero si quieres seguir creyendo que puedes “ser salvo” antes de la obediencia, por medio de alguna experiencia estupenda, vas a agarrarte de VARIOS versículos como “Si confesares con tu boca…” o “Todo aquel que invocare el nombre del Señor…,” o el más famoso-“no por obras, para que nadie se gloríe…” Cuando Jesús y el resto del Nuevo Testamento RESUENAN con el mensaje de salvación basado en “recibir las PALABRAS de Cristo y obedecerlo, tomando tu CRUZ y SIGUIÉNDOLO.” Y que “SI andamos en luz, como Él está en luz…” entonces tenemos la limpieza de la Sangre. Sin embargo y a pesar de lo anterior, la iglesia moderna seguirá diciéndote que puedes recibir la limpieza a través de una oración emocional, algunas lágrimas, y algo que te PASA a ti, o tal vez dicen “sólo el bautismo lo podría hacer.” Pero por supuesto, “necesitas seguir con obediencia,” dicen ellos. 

Dios le da Su Espíritu santo a los que le OBEDECEN (Hechos 5:32). Y aunque muchos hacen milagros y MUCHAS grandes maravillas en el nombre de Jesús, Él les dirá: “Adivina qué-nunca te conocí.” Tú eres cristiano cuando Jesús es tu SEÑOR. Eso significa que ÉL PUEDE decirte lo que tienes que hacer. Eso significa que Él es el que dirige en tu corazón. 

Y tu divorcio, cuando Él dice: “Eso ERA permitido, por la dureza de tu corazón,” y tus segundas nupcias, solo muestran que Él NO es tu Señor. Tus aretes, tu cabeza descubierta (si eres mujer), el vestido inmodesto, y otros juguetes mundanos, tu enojo hacia aquellos que te ofenden, tu falta de perdón, tu ser policía o soldado, tu estar pegado a la televisión, etcétera, etcétera, etcétera… sólo muestran que Él no puede dirigirte, y que te estás declarando indigno a Su reino y Su gloria. 

Para Dios no valen ni tienen sentido estos “cristianos nacidos de nuevo” que están buscando excusas para no obedecerlo. Él no puede hacer Su morada en aquellos que están buscando arreglárselas a través de revisar cuidadosamente el griego, o el hebreo, o un comentario, o alguna Escritura oscura. Los verdaderos cristianos BUSCAN qué pueden perder por Cristo, para ganarlo. BUSCAN qué pueden hacer por Él, para agradarlo, para ser aceptados por Él. E incluso si Él no les agradeciera ni los recompensara, ellos lo hacen de todas maneras, porque lo consideran Digno. Al resto, pienso que Dios le dice: “Encuentra tu excusa ¡Y VETE! Encuentra tu evasiva, y ¡FUERA DE AQUÍ!”

Te invito a unirte a nosotros en encontrar esta perla de gran precio, puliéndola, viviéndola, y atesorándola. Estamos tratando de regresar a lo que antes significaba ser cristiano. Queremos regresar al verdadero Jesús. Eso ha traído una cruz. Hemos tenido que dejar todo. Hemos tenido que dejar nuestras Iglesias evangélicas de las que éramos parte, nuestras familias y nuestros amigos. “Por tanto, procuramos también, o ausentes o presentes, serle agradables.” (2ª Corintios 5:9).



                  Escrito por Marcos Rohrer    5-03-08