lunes, 16 de diciembre de 2013

“El Principio de la Sabiduría”

Proverbios 1:7 

Las mentes de nuestros niños, como barro todavía suave, se moldean en alguna forma u otra. Nada – ni el Diablo ni Dios – cambiarán por completo esa forma después de que hayan crecido. 

Y nadie, ni el diablo ni Dios, ni nadie más que nosotros mismos, tenemos la primera oportunidad de moldear sus mentes cuando son pequeños o jóvenes. Esa oportunidad, esa asombrosa tarea dada por Dios a nosotros, se halla con nosotros. Moldeémoslas bien. 

“Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe.” (Hebreos 11:7). 

¿Les dices a tus hijos que éste es Noé con su esposa?




"Por la fe Abraham… esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.” (Hebreos 11:10).

¿Les dices a tus hijos que éste es Abraham?


"Por la fe bendijo Isaac a Jacob y a Esaú respecto a cosas venideras.” (Hebreos 11:20). 

¿Les dices a tus hijos que éste es Isaac y Rebeca con sus gemelos?


"Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado.” (Hebreos 11:24).

¿Les dices a tus hijos que éste es Moisés?


"Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal Piedra del ángulo Jesucristo mismo.” (Efesios 2:19-20). 

¿Les dices a tus hijos que éste es Jesús con sus doce apóstoles?



"He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, Juez Justo, en aquel día…” (2ª Timoteo 4:7-8). 


¿Les dices a tus hijos que éste es el apóstol Pablo?




"En Quien tenemos redención por Su Sangre, el perdón de pecados. Él es la Imagen del Dios Invisible, el Primogénito de toda creación… Y Él les antes de todas las cosas, y todas las cosas en Él subsisten; Y Él es la Cabeza del Cuerpo, que es la Iglesia, Él que es el principio, el Primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia; por cuanto agradó al padre que en Él habitase toda plenitud,” (Colosenses 1:14-15, 17-19).

¿Les dices a tus hijos que éste es Jesucristo, su Salvador?




"Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia.” (1ª Pedro 3:13). 

¿Les dices a tus hijos que éste es el “cielo” a donde irán cuando mueran?



¡No es de maravillarse! 

A la luz de toda la basura, las blasfemas malas representaciones de Dios, los disparates, las ridiculeces y las mentiras que los padres cristianos les dicen a sus hijos hoy, ¿por qué deberíamos estar sorprendidos de cómo están las cosas? 

¿Quién esperamos que tome a Dios en serio, después de haber crecido ya por dos generaciones con la Biblia convertida en un cuento de hadas? ¿Con Cristo mezclado con las Mil y Una Noches del cuento árabe, y con los muñecos de Plaza Sésamo? … 

Juegos bíblicos. Películas bíblicas. Chistes de la Biblia. ¡Todo tiene que ser divertido! O chistoso. Dios es representado vistiendo una túnica caricaturesca, y con una gran barba blanca. 

Dicen que si no es chistoso, entonces ya nadie lo verá. La Biblia tiene que competir con Disneylandia—pero Dios arrojará a Disneylandia al lago de fuego, y me temo que todas las Biblias de Disney, los niños de Disney, y toda esta generación Disney serán arrojados junto con Disneylandia misma. 

"Y eso no es chistoso"

Los niños del tiempo de la Biblia crecían sin atreverse a pronunciar el Nombre de Dios. Cuando yo era niño, al sur de Ontario, nos sentábamos en una caja de madera detrás de la estufa durante las tormentas con truenos. “Esa es la voz de Dios,” nos decía mi mamá, “y tienen que estar callados.” Estábamos callados y aprendimos a amar a Dios. 

Todavía no puedo escuchar un trueno, ni el sonido de las olas, ni mirar el cielo estrellado por mucho tiempo. 

Hace unos años un estudiante canadiense le preguntó a una anciana (cuya iglesia se había unido con otra que está conformada al mundo en todo aspecto) qué es lo que había pasado. La anciana, que todavía llevaba un velo y un vestido modesto, le contestó: “El temor ya no está aquí.” Ella quiso decir el temor a Dios. Y estaba en lo correcto. 

Es el diablo el que dice que no hay que temer a Dios. El diablo acecha en tus películas bíblicas de Warner Brothers, en tus caricaturas de la Biblia y en los chistes acerca de la Biblia en el día de hoy. Y si pones delante de tus hijos la ración del diablo, no te irá mejor que a los padres que ofrecían a sus hijos a Moloc en el tiempo de Jeroboam. 

Incluso el rehusar ver televisión no garantiza que tus hijos no perciban un entendimiento irreal, moderno y torcido acerca de Dios. Ver libros es hasta más poderoso que ver televisión. "No temáis a los que matan el cuerpo y nada más pueden hacer… Pero os enseñaré a quién debéis temer: Temed a aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno; sí, os digo, a éste temed.” 

Ése es Dios. 

¿Están tus hijos aprendiendo a temerle?

Por Peter Hoover