jueves, 30 de abril de 2015

La barba del evangelio total





Recientemente escuché a alguien decir que no lleva barba como Jesús, ni utiliza sandalias o túnicas como Jesús. Tal declaración no me cayó bien en ese momento, y desde entonces le he dado algo de tiempo a pensar sobre eso y a considerarlo. Hay algunas diferencias fácilmente reconocibles entre la ropa y el cabello facial. Algunas de ellas parecen bastante importantes.

A continuación, se hallan algunas de mis preguntas y observaciones. Estos escritos no son la VERDAD.  Son mis opiniones personales. Es muy posible que contengan verdad. Eso espero de hecho. Pero te invite a que las leas a través de tu filtro “de Berea” (Hechos 17:11) antes de aceptar cualquiera de estas mis opiniones.

Primeramente, uno no “lleva” su barba; simplemente la posee… es decir, uno sencillamente “tiene” barba. Quizás intente esconderla por medio de recortarla muy al ras, o rasurándose, o incluso maquillándose, pero aún a pesar de todo eso, todavía “tiene” barba. Algo que uno “lleva” puesto puede quitarse y ponerse, a elección de quien lo lleva puesto. Pero en el caso de la barba, no hay elección alguna. Claro, hay mucha variación en la longitud, el grosor, el color, lo tupido, y el estilo de la barba. Pero hay algo que es una constante en todos los varones: cuando te conviertes en hombre, te comienza a salir barba.

Segundo, la barba no es algo cultural. La cultura no tiene influencia alguna en decidir que sea aceptable que el hombre tenga barba o no. El hombre simplemente tiene barba, sea que le guste a su cultura o no. En algunas culturas, la gente escoge no usar ropa.

Tercero, la barba es claramente un distintivo de género en cuanto a sexo. Muéstrame a cualquier adulto de cualquier país, religión, grupo étnico o ideología, y pregúntale si es hombre o mujer, y, si la persona tiene barba, la respuesta será definitiva. Muéstrame bajo las mismas condiciones a un hombre bien afeitado y arreglado, y, en algunos casos, podría haber alguna equivocación o desacuerdo.

Estos tres primeros puntos no tienen nada que ver con la religión o con la piedad, ni con la falta de ellas. Simplemente son conclusiones lógicas. Sin embargo, para el cristiano, hay más, mucho más.

Lo más importante de todo es que la barba ha sido dada por Dios. Nadie va a la tienda a comprarse una barba. No vas con ningún cirujano maxilofacial, ni con un barbero, a que te haga una barba. Los orígenes de la barba son divinos. La barba es algo inherentemente masculino. Dios es el que dio origen a todas las especies y decidió cuáles iban a ser los rasgos, las características, las funciones, los instintos y las inclinaciones tanto del varón como de la mujer.

Desde la “caída del hombre”, ha habido varios grados de rasgos masculinos o femeninos en cada ser humano. Algunos hombres son algo femeninos en su complexión o constitución (por ejemplo, algunos miden 1.57 y pesan 60 kg). Hay algunos hombres con rasgos muy finos y con voces muy agudas. ¿Deberían negar su masculinidad por eso? Algunos hombres no pueden cantar notas muy bajas. ¿Implica eso que ningún hombre debería cantarlas? ¿Acaso es necesario que uno mida 1.83, pese 80 kg, tenga vello tupido y grueso, y tenga voz de bajo, para ser un hombre? Por supuesto que no. Ni siquiera sabemos cómo debería lucir el hombre perfecto. Sólo Dios lo sabe. Si conociéramos los detalles acerca del físico de Adán, quizás podríamos reconocer a un varón perfecto al verlo. Digo “si”, porque sólo conocemos la historia de “la caída” y de “la maldición”. El hombre ya no es un ser perfecto, como Adán lo era. Han ocurrido muchos cambios desde la caída y desde el diluvio, algunos inmediatos y otros graduales.

Sin embargo, creemos que los roles, las responsabilidades y los papeles del varón y de la mujer, no han cambiado. También creo que para Dios sí es muy importante el mantener claras las diferencias distintivas bien claras en nuestra apariencia entre el varón y la mujer. Para mí, ese es un principio de la creación que trasciende y sobrepasa todas las creencias sociales, los asuntos culturales, o las prácticas familiares. Y ya que estamos hablando del tema, pensemos un poco más allá. ¿Estarías de acuerdo en que si el pueblo de Dios (la Iglesia Cristiana) falla en llevar el liderazgo (en la práctica, la posición y la predicación), la sociedad degenerará, finalmente hasta la perversión? Enfoquémonos en nuestra sociedad americana actual.

¿Ha habido un nublamiento de los papeles del hombre y la mujer en la sociedad en los últimos 35 años? ¿Ha contribuido el movimiento “unisex” a la aceptación de la conducta homosexual? ¿Ha sido un factor la feminización del varón? ¿Y qué acerca de la liberación femenina? El liderazgo masculino bíblico hoy en día es mal visto y considerado como dominación y opresión. El matrimonio y la familia, tal como fueron definidos por Dios, están convirtiéndose en la excepción y están extinguiéndose. ¿Nuestra sociedad se ha estado degenerando? ¿Hasta la perversión….? ¿Y en dónde ha estado la Iglesia en todo esto?

He escuchado a predicadores y profetas en nuestras iglesias, dirigiendo sermones elocuentes acerca de la gran maldad del movimiento unisex, lamentando la feminización de los hombres de hoy, llamando a que los verdaderos hombres se levanten, y exponiendo de las Escrituras lo impropio que es para una mujer tomar un lugar de liderazgo. Los he oído decir que eso proviene “de los abismos del infierno.” Pero luego encuentro muy interesante (aunque triste, también), el que estos mismos hombres aparentemente, antes de ir a predicar su sermón, utilizan algo de su tiempo frente al espejo, rasurando sus barbas, intentando que sus rostros se parezcan al de una mujer. ¿Dónde están los hombres verdaderos?

¿Dónde están los hombres de Dios?¿Dónde está el liderazgo de la iglesia? ¿Y todavía nos preguntamos por qué el mundo está confundido acerca de los papeles apropiados dentro de la relación hombre-mujer? La gente está oyendo un sonido incierto (1ª Corintios 14:8). La Iglesia falla en lo que parece ser una cosa pequeña, pero de esa manera su luz se hace tenue, y el camino, confuso y traicionero. Satanás nos llama sutilmente a través de lo turbio y confuso, y la sociedad sólo va en picada. Sólo hay problemas, confusión y destrucción segura cuando un hombre ignora un principio muy sencillo dado desde la creación.

¿Ha habido una borrosidad creciente de las diferencias distintivas en los papeles de los adultos y de los niños? Especialmente entre los hijos en edad adolescente y sus padres. El hijo quiere lucir y actuar como un adulto, establecer sus propios límites y reglas, y hacerse independiente. Al mismo tiempo, el papá siempre está tratando de parecer más joven de lo que realmente es o de lo que luce. Pronto el hijo gobierna al padre. Después de todo, un jovencito de 16 años con licencia de conducir seguramente ha llegado al clímax de su hombría y madurez. ¿Pero qué tiene Dios que decir acerca de todo esto? Sin ni siquiera leer o conocer muy bien la Biblia, es muy evidente que Dios no está de acuerdo con semejantes conductas. Los hombres tienen barba. Los jóvenes de 16 no la tienen (o al menos apenas les comienza a salir). Dios dice que son todavía lo suficientemente pequeños como para que lo más adecuado para todos sea que estén sujetos a un varón. ¿Puede tu hijo adolescente ver la diferencia entre él y tú mientras te mira el rostro? ¿Podría ser benéfico dejar que Dios le “hable” acerca de este asunto también a través de tu rostro cada vez que te mira?

He escuchado comentarios muy vilipendiosos (de mucho menosprecio) acerca de los “niños bonitos”  y las mujeres “machorras” o “marimachas”, especialmente en ambientes en la prisión. Y todos insistimos en que las mujeres sean femeninas, pero luego no nos interesa tanto que el varón sea varonil. Lo cierto es que es extremadamente difícil que una mujer sea masculina cuando trae un vestido modesto y el cabello largo. Asimismo creo que es muy difícil ser un “niño bonito” cuando tienes un montón de cabellos en tu rostro. Las mujeres más fuertes proponentes de la liberación femenina pueden cortarse el cabello tan corto como un hombre, pueden hacer trabajos de hombre y pueden actuar como hombre,… pero jamás podrán tener barba. Sin embargo, si logran convencer a todos los hombres de que se rasuren, su problema ya queda completamente solucionado.

Ciertamente la mayoría de nosotros no permitiríamos que nuestra mujer se levantara en la mañana, se viera al espejo, y dijera: “Dios, no me agrada lo que le has hecho a mi rostro,” y luego cuidadosamente “arreglara” ese problema con varias sustancias químicas artificiales hechas por el hombre. Aun así, muchos hombres hacen esto mismo cada mañana como si fuera su tarea el hacerlo, cuando en realidad es una decisión que están tomando cada vez más conscientemente. De manera regular y persistente resisten la voluntad de Dios para sus rostros. Antes de salir por la mañana, es lo mismo que su esposa: “Dios, no me gusta lo que le has hecho a mi rostro, así que voy a tener que “maquillarme” hasta que luzca como me agrada.” Esto muchas veces se hace de manera muy meticulosa, consumiendo una buena cantidad de  dinero y tiempo, pero es algo que “tiene que hacerse”. Eso es equivalente a decir: “Esposa mía, mantente alejada de eso que se llama maquillaje, porque eso no sería correcto, además yo te amo tal como eres, incluso cuando ya tengas arrugas y todo. Pero en cuanto a mí, tengo que lucir respetable para este mundo presente y pecador para que piensen que soy alguien”.  El problema es que si los hombres “maquillan” sus rostros por medio de rasurarse, entonces, ¿por qué no pueden hacerlo también las mujeres?

Incluso hay iglesias que animan (o hasta tienen una regla para) que los varones se mantengan fieles en quitarse completamente su principal signo de masculinidad dado por Dios, y todavía dicen que están muy preocupados acerca de mantener completamente la distinción de sexos.

¿Cuál sería (entre otras) una buena manera de mostrar públicamente que Dios te ha convertido en un hombre maduro y que estás listo para cumplir completamente con tus responsabilidades dadas por Dios?

Honestamente creo que hay maneras mucho mejores de hacer eso que por medio de manejar una gran camioneta diesel con un estante lleno de pistolas o rifles de caza en la ventana de atrás, dirigiéndose a un rally de Promise Keepers (organización evangélica no denominacional de varones y para varones), y luego cantar y gritar algunas declaraciones positivas e inspiradoras en el estadio del evento, para después llegar a casa con la camiseta del evento puesta.

¿Podría ser que nuestra falta de atención a los caminos de Dios nos ha llevado a aceptar meros clichés en vez de encontrar poder verdadero al adherirnos a los principios escriturales? ¿Acaso estaban equivocados los patriarcas, Jesucristo, los apóstoles, y los cristianos primitivos? Ciertamente el mismo Dios encarnado es un ejemplo totalmente confiable para todos nosotros. Decimos que queremos aceptar y aplicar los principios escriturales en nuestras vidas cotidianas. ¿Hemos sido mal guiados en este asunto? Pienso que hemos seguido a la sociedad secular y al protestantismo en vez de seguir los principios de Dios.

Una pregunta que debería haberse hecho antes fue: ¿Por qué puso Dios el cabello facial en el hombre? ¿Acaso fue un error que luego corrigió cuando llegó con la mujer? ¿Fue parte de la maldición por causa de la caída? ¿Es un vestigio de la evolución? ¿Fue algo solo para ciertas épocas y culturas?... ¿Por qué lo hizo? Los caminos de Dios no son complicados ni difíciles. Los “porqués” de Dios muchas veces son oscuros o están velados. En cambio los “cómo” (las maneras o el camino) de Dios son siempre muy claros y muy sencillos. Pero muchas veces nuestros caminos son desbarajustados con tradiciones, prejuicios y falsas enseñanzas.

Aquí hay algunas posibles razones de por qué un hombre quiere lucir bien rasurado del rostro. ¿En cuál caes?

-Ignora completamente el hecho de que ha sido hecho a la imagen y semejanza de Dios (maravillosa y asombrosamente hecho).

-Ignora completamente los principios y ejemplos escriturales (algunas veces su ignorancia es deliberada, otras veces, sólo es ignorancia).

-Él sabe cómo y por qué Dios lo creó, pero por varias razones, “prefiere” rasurar su rostro.

-Quiere expresar su “libertad en el Señor” comparado con lo que ha sido enseñado, está “iluminado”.

-Está avergonzado de ser un hombre, y no le agrada la manera como Dios lo hizo.

-Su trabajo así lo requiere absolutamente, por ejemplo cuando se necesita un respirador completo (como al bucear en el agua o trabajar en ambientes demasiado riesgosos).

-Su esposa objeta a que él tenga una barba visible (lo cual no debería ser ningún problema si es que está casado con una mujer creyente en la Biblia y que vive la Biblia).

Pienso que no muchas de las razones anteriormente mencionadas son verdaderamente legítimas para hombres creyentes en la Biblia y que viven la Biblia. Necesito ayuda aquí, porque conozco a varios amigos que son “cristianos sinceros”, y casi ninguno de ellos tiene problemas con la barba en su trabajo, pero siguen rasurándose automática, fiel, incuestionable, obediente, y algunos…. religiosamente.

¿Y qué acerca de ser de tropiezo? ¿Es una razón legítima? Algunas veces, el temor a ser de tropiezo se utiliza como una excusa para apoyar nuestras tradiciones y prejuicios. Otras veces quizás sea una preocupación genuina. Sin embargo, tiene que existir una línea clara en esto, de otra manera no podría haber exhortación ni reprensión alguna. (2ª Timoteo 4:2).¿Cuándo estoy obedeciendo a Dios y cuándo es que estoy siendo de tropiezo por causa de mis decisiones al querer obedecer a Dios? Seguramente Jesús fue de tropiezo para muchos cuando los llamó “hipócritas, ciegos, necios, insensatos, sepulcros blanqueados, llenos de iniquidad, serpientes, víboras y zorras”. (Mateo 23 y otros). Seguramente Esteban fue de tropiezo para los líderes religiosos de su día (Hechos 7:51). El llamar a alguien “duro de cerviz e incircunciso de corazón” pudiera ser muy fuerte para algunos. Con todo, al mismo tiempo, ¿Cuándo es que de verdad soy de tropiezo para los débiles? (Romanos 14:21). Oro que Dios me conceda discernimiento.

Pero ¿Por qué es que este tema del vello facial es tan a menudo un tabú o algo que ni quisiéramos mencionar? A menudo me he encontrado con comentarios muy defensivos y ridículos cuando abordo el tema. Algunas de las respuestas que recibo no solamente desafían a la lógica sino que hasta son completamente anti escriturales. Recientemente, un respetado obispo me dijo que “él sabe que Dios no tiene barba”. ¡Yo me quedé estupefacto! ¿Será que de verdad cree eso? ¿Acaso no ha escuchado acerca de la encarnación? ¿No conoce Juan 1:1-34, o 2a Corintios 4:4b, o Isaías 50:6? Esta clase de respuesta parece muy defensiva y quizás sea sólo un intento desesperado por justificar una preferencia personal. Aquí presento una lista de otras respuestas que he escuchado:

-Parece un hippie o un motociclista rudo
-Parece de soldado
-Es de Hollywood
-Es algo de los amish
-Se ve sucio, desaliñado y desordenado
-Es un símbolo de rebelión
-Es un símbolo de una contra cultura o una sub cultura
-Es un signo de padecer lepra
-Es mundano
-Es parte de la caída

Algunas afirmaciones de las anteriores podrían ser verdad o pudieron haberlo sido en algún punto del tiempo. Ninguna de ellas esdigna de discutir o escudriñar. Déjame abordar todas ellas con una sola pregunta: ¿Debería suscribirme a prácticamente todas las revistas del mundo y de los avances de éste, para poder estar completamente al tanto de cada tendencia o moda más reciente como para poder reaccionar en su contra lo suficientemente rápido y con suficiente testimonio? Después de todo, las modas cambian muy rápido.

De hecho, lo cierto es que cambian tan rápido que no podemos estar al tanto de todo lo que el mundo está inventando… ¿O podemos? (Romanos 16:19). Hago estas preguntas de manera hasta un poco humorística porque sabemos que sería absurdo hacer eso, pero luego oímos a la gente haciendo ese tipo de comparaciones. Mejor mantengamos la verdadera norma y aferrémonos a ella (Juan 7:24). Luego reconoceremos la verdad.

Y finalmente está la pregunta siguiente: “¿Y en qué parte del Nuevo Testamento dice que debo dejarme la barba?” A eso yo respondo: “¿Y cuál es el versículo de la Biblia que demuestra la existencia de Dios? Él simplemente ES. (Génesis 1:1). La Biblia nunca nos narra cómo, por qué, cuándo o dónde, o nada acerca de su existencia, excepto que Él existe. La doctrina de la existencia de Dios ya está presupuesta y dada por sentado en toda la Biblia.

Sin embargo, el necio ha dicho: “no hay Dios”. (Salmo 14:1). Es igual de necio decir: “no hay barba”. Por lo menos con respecto a la barba sí sabemos de dónde proviene. Dios la creó y la llamó “buena”. Los hombres “tienen” barba. La pregunta en realidad debería ser: “¿Y en qué parte del Nuevo Testamento (o del Antiguo) se nos ordena que nos quitemos la barba?” ¿Y qué acerca de los ejemplos? ¿Hay algún personaje de la Biblia que aparezca rasurado? Un grupo que se rasuraba eran los egipcios, y sabemos que Egipto es un símbolo del mundo. ¿Qué dice la Biblia acerca de cortársela? Parece ser que en muchos casos era un signo de que el juicio y la calamidad estaban cayendo sobre el pueblo de Dios (ver Esdras 9:3, Job 1:20, Isaías 7:20, Isaías 15:2, Jeremías 41:5, Jeremías 48:37), y por supuesto fue parte de los padecimientos que sufrió nuestro Señor (Mateo 27:1-53, Isaías 50:5-6). También era símbolo de humillación y vergüenza. (2º Samuel 10:1-5). Nota que aunque se estaban mostrando sus nalgas, el verdadero problema de la vergüenza eran sus barbas cortadas. ¿Por qué no podían emparejarse por medio de rasurarse por completo y regresar a casa? Y luego se ve que tal acto fue tan humillante para los israelitas, que los llevó a matar a diez millares de sirios (2º Samuel 10:18).

Citamos 1ª Corintios 6:9-10. Todas las cosas enlistadas allí son injustas. ¿Cuál sería una manera en la que un hombre puede hacerse afeminado?

Primero, tiene que quitarse todo signo de masculinidad y luego ponerse accesorios femeninos (aretes, cabello largo, maquillaje, etc.) Otra vez pregunto: ¿Cuál es el paso primero y más básico hacia hacerse afeminado? Yo en lo personal pienso que es quitarse nuestro signo de masculinidad más obvio: la barba.

¿Qué les dices a los jóvenes? ¿De qué manera les explicas que tienen que rasurarse?

Hasta la naturaleza nos muestra la gloria especial que Dios puso en las especies de los machos. El león tiene su melena; el pavorreal, sus plumas; el venado, sus cuernos; y así muchos más. Estos animales salvajes que no razonan, nunca intentan quitarse ese signo de que son machos. En cambio la viuda negra nos muestra lo que ocurre cuando la hembra es más dominante que el hombre: el macho es comido por la hembra. ¿No será que Dios nos advierte en contra de la liberación femenina hasta por medio de la naturaleza? Será mejor que escuchemos. Que Dios nos ayude a ser varones piadosos.

Por último déjenme aclarar una cosa. Cuando hablo de la barba, estoy hablando de cabello facial. No estoy hablando de tener una piocha de chivo, ni un candado, ni un bigote, ni patillas, sino una barba completa. Estoy hablando de ser tal como Dios te hizo. Sí creo que la barba puede ser recortada y que debe ser mantenida limpia y aseada, así como el cabello que sale de tus narices o de tus oídos. Pero también creo que la mejor manera en que un hombre se muestre ante los demás es con una “barba del evangelio completo” (una barba clara y visible).

Escuché ese término hace unos años y me agradó: una barba del evangelio completo. Es la forma en que Dios me hizo. (Génesis 1:27). ¿Y tú?

-Anónimo