jueves, 19 de mayo de 2022

¿Por qué piensas mal?

 

-Reflexiones acerca de los malos pensamientos con base en algunas referencias bíblicas-

 



"Los que confían en el Señor comprenderán la verdad,
y los fieles permanecerán a su lado con amor,
pues Dios es bueno y favorece a sus elegidos.
Los malos tendrán el castigo que merecen sus malos pensamientos,
porque despreciaron a los buenos y se apartaron del Señor.
¡Desdichados los que desprecian la sabiduría y la instrucción;
vana es su esperanza, inútiles sus esfuerzos,
y sin valor sus obras!... Sabiduría 3:9-11



Como parte del seguir a Cristo y comprender dicho caminar como el amor que nos impulsa a llevar a cabo Sus Palabras en la vida diaria, está el recordar que Jesús conoce los pensamientos de los hombres, sin importar sus ideales o creencias, tampoco sí son o no Sus discípulos.

Evitar pensar mal de Dios y de nuestro prójimo no sólo es una sugerencia psicológica para promover una mente sana bajo términos meramente científicos centrados en el humano; sino algo que el Señor requiere de sus seguidores,  es un mandamiento para el que no existe justificación alguna, sin importar cualquier situación a la que se haga referencia...

No se trata de los pensamientos de la mente que de por si todos tenemos y echamos a andar en la cotidianidad para realizar cualquier actividad...sino de los pensamientos del corazón...



"Y conociendo Jesús los pensamientos de ellos, dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones?" Mateo 9:4

"Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué pensáis dentro de vosotros, hombres de poca fe, que no tenéis pan?" Mateo 16:8



Muchas veces pretendemos que nuestros pensamientos no sean descubiertos, comúnmente cuando estos pensamientos no están en sintonía con el espíritu de Dios...y es verdad que a los ojos de los hombres nuestros pensamiento son invisibles, pero no ocurre así con el Señor...de hecho la misma presencia de Jesús revela (como profetizó Simeón) los "pensamiento de los corazones"...

Podemos mostrar una apariencia piadosa ante los demás: vecinos, familia, amigos y hermanos...pero por dentro tener una queja, amargura, descontento, inconformidad, molestia, enojo...entre otras cosas que traen no sólo confusión, sino el mal fruto de la hipocresía (semillas del adversario que siembra en nuestra mente)...Y estamos tan centrados en ocultar ante los demás tal estado de iniquidad, que nos olvidamos que es Jesús quien está al tanto de eso...Él ve esos pensamientos del corazón, ve lo que somos en realidad...



"Porque conoce a todos y no tiene necesidad de que nadie le dé testimonio del hombre, pues él sabe lo que hay en el hombre". Juan 2:25



¿Cuál es el propósito de que comprendamos esto? ¿Es acaso que el Señor es un supervisor al que debemos temer porque él todo lo ve y no nos podemos ocultar?; no se trata de eso, de hecho Él nos da libertad de decidir qué pensar o qué hacer y no va a intervenir en eso (independientemente de las consecuencia que cada decisión traiga a futuro)...El problema es que nos dañamos a nosotros mismos viviendo con esa actitud (la de pensar mal), no hacemos daño a los demás, ni mucho menos a Dios cuando somos así...el daño es para nosotros nada más...



¿Creemos esto?, ¿Habrá un buen fruto en la vida de los que así se comportan?, ¿Estamos tomando en cuenta este mandamiento de no pensar mal de los demás?..."del corazón salen los malos pensamientos" dijo Jesús en Marcos 7:21...Es un corazón que no está sintonizado con el espíritu del amor de Dios el que desprende de sí tal oscuridad...y no engañamos a nadie al ser de esa manera,...pues es el mismo Señor y el espíritu de Su palabra lo que nos dicta:


"Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón."  Hebreos 4:12



"Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios." 1ª Corintios 4:5



Estamos seguros de que nada escapa al Señor...y que sólo es cuestión de tiempo para que tarde o temprano se muestren nuestras verdaderas intenciones...en lo que sea...no necesitamos estar dudando de otros de si están viviendo o no las enseñanzas de Jesús...nuestra tarea es:



"pensar todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad." Porque "Todas las cosas son puras para los puros, más para los corrompidos e incrédulos nada les es puro; pues hasta su mente y su conciencia están corrompidas." Filipenses 4:8, Tito 1:15



El Señor conoce nuestros pensamientos y su espíritu nos trata de animar a que pensemos de manera correcta, pero eso es solamente una decisión que dependerá de nosotros...que Dios nos dé discernimiento...

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